No encontraré el sentido de la vida en el fondo de una botella, tampoco en un video corto de instagram.
No creo que esté en ganar un concurso, ni en poseer una cuenta bancaria frondosa. ¿Será en el arte, aquello a lo cual dedico mi vida entera, que esté la respuesta? No lo sé.
Caminando errático por los bosques de Palermo durante el atardecer de este verano de temperaturas bipolares, observo todo a mi alrededor, la gente, el cielo, los edificios, todo lo que hago es mirar con atención y pensar, pensar y pensar. ¿A qué vengo a este mundo? ¿Cual es la razón de existir? No es un interrogante suicida, mas bien una incógnita que atraviesa mi existencia desde la raíz.
Lo que más observo en mi paseo son las personas: parejas, disparejas, familias, caminando, trotando, en rollers, bici, patineta, en monopatin, en carromato, jugando al futbol. Claro, pienso, es 3 de Enero, hay muchísima menos densidad, pero igual son muchos, y qué linda esta temperatura, 18 grados un 3 de Enero, que bendición. Veo una señora paseando su perro gordo, el perro se acuesta y la mira con cara de "hasta acá llegué, estoy cansado y gordito" yo veo la escena y no puedo evitar reírme. La señora me ve y sonríe. Cruzando la calle en una intersección, dos chicas con un perrito, al llegar al borde de la vereda, hay un charco de agua, la chica frena al perrito y lo alza para que no se moje las patitas. De vuelta, sonrío, pero esta vez no me ven, porque están de espaldas.
Soy como un NPC dando vueltas sin sentido, o tal vez soy el personaje principal de una historia medio chota. Pienso en la soledad y en la solitud, en sus diferencias.
Veo mucha gente con auriculares, como yo, y pienso, ¿estarán buscando lo mismo que yo? A todo esto, voy escuchando música para disolver un poco mis sentimientos que están un tanto petrificados. Un poco lo logra Juan Quintero, otro poco Sofía Verna (qué lindo que cantan, por favor, quisiera hacer música con ellos alguna vez en mi vida); cada tanto se me escapa una lágrima, algunas brotan por tristeza, otras por emoción y muchas por alergia (no confundir con alegría).
Veo mucha gente durmiendo en la calle y sigo pensando: ¿por qué están ahí? De vuelta, no les pregunto a ellos si no a mi, a nosotros.
No todo en la vida es lindo, no todo es alegría (no confundir con alergia, aunque mucho es alergia!) hay una cuota gigantesca de dolor, de horror, de sufrimiento en la vida, que es innegable, inevitable en la vida. Nacemos y morimos, por lo tanto vamos a pasar momentos de mierda. Hay personas que se dedican a ser basuras y no podemos ignorarlas o ceder ante ellos. Pienso en esto un buen rato.
Sigo caminando y pensando. Quisiera volver a encontrar inspiración. Para eso necesito sentir cosas. Por eso estoy caminando, porque a veces logré inspirarme caminando. Respiro, inspiro y me río de que son la misma palabra. Inspiro y busco inspirarme.
Vuelvo a casa y escribo esto.
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